Acta Académica, 60, Mayo 2017, ISSN 1017-7507

¿Qué consecuencias positivas y negativas trajo consigo el patrón oro modificado, las líneas de crédito y las enmiendas al sistema del Fondo Monetario Internacional? Análisis desde la perspectiva de Costa Rica

Carolina Rojas-Fonseca*

Resumen:

La adopción del Patrón Oro, así como su eventual reemplazo por los Acuerdos de Bretton Woods, son dos puntos clave a entender cuando se estudia y analiza la Política Económica de Costa Rica. Ambos acontecimientos fueron producto de una coyuntura internacional fuertemente influida por el surgimiento de la globalización, y, desde el punto de vista de Costa Rica, de la alta dependencia del comercio mundial. El hecho de poseer una economía abierta y pequeña nos colocó en una posición donde las decisiones externas fueron las que determinaron cómo manejábamos las cosas a lo interno, debiendo adaptarnos a ellas, y asumir con ello las consecuencias, tanto positivas como negativas, producto de dichas decisiones, y que en algunas ocasiones -hay que admitirlo- no fueron adoptadas en el momento debido. La inexperiencia y falta de control nos pasaron la factura en forma de crisis económicas, crediticias y financieras, algunas de las cuales se llegaron a repetir. El analizar las particularidades que estos acontecimientos forzaron sobre nosotros, nos permite comprender mejor el panorama actual que presenta nuestra Economía, y debería ayudarnos a tomar mejores decisiones en el futuro.

Palabras Clave: COSTA RICA - ECONOMÍA - SISTEMA MONETARIO INTERNACIONAL - CRISIS - POLÍTICA MONETARIA.

Abstract:

The adoption of the Gold Standard, and its subsequent replacement by the Bretton Woods system, are two key points to understand when one wants to study and analyse Costa Rica’s Economic Policy. Both events were by-products of an international situation strongly influenced by the emergence of the globalization phenomenon and, from Costa Rica’s point of view, by its strong dependency on international trade. The fact that our economy was open and small placed us in a position where external decisions determined how things were to be handled internally, having to assume its consequences, both positive and negative, because of such decision, and that sometimes –we must admit- were not always endorsed at the right time. Inexperience and lack of control took a toll on us in the form of economic, credit and financial crisis, some of which came to be repeated. When analysing the particulars that these events forced upon us, it allows us to better understand the current economic situation, and it should aid us to make better choices in the future.

Key Words: COSTA RICA - ECONOMY - INTERNATIONAL MONETARY SYSTEM - CRISIS - MONETARY POLICY.

Recibido: 28 marzo de 2017

Aceptado: 27 de abril de 2017


Introducción

La economía de Costa Rica ha estado ligada al comercio mundial prácticamente desde que se inició como un Estado independiente, en 1821. Desde un principio, nuestra estabilidad económica dependía de la economía mundial, puesto que nuestra inexperiencia como un recién creado Estado nos llevó a atarnos a una sola manera de generar ingresos, siendo ésta la exportación de café. Con el tiempo se ampliaría la variedad de productos, no así la manera de generar recursos para el Gobierno.

El resultado de esta práctica fue una serie de crisis financieras, seguidas de periodos de bonanza económica, que se sucedieron en un ciclo casi interminable, hasta que, producto de esta misma dependencia del comercio y la economía mundiales, el gobierno se vio obligado a ejecutar una reforma monetaria, para poder estabilizar la situación económica, y alinearnos con las necesidades de la época, acabando, a la vez, con ciertas prácticas heredadas de la época colonial, y residuos de la etapa cuando la Corona Española era quien dictaba el modelo a seguir.

Este alinearnos con la política monetaria internacional trajo consigo aspectos positivos y negativos para nuestra naciente nación, y será éste el enfoque que se le dé a este trabajo.

Como toda situación no surge de la noche a la mañana, primero haremos un breve repaso de los antecedentes monetarios y de economía de Costa Rica durante sus inicios como Estado independiente, para establecer un panorama de cómo se manejaban las cosas antes de la Independencia, así como en los inicios de este periodo como Estado soberano; después, repasaremos cuáles fueron los puntos más sobresalientes que llevaron a la adopción de la Ley Monetaria de 1896, misma que introduciría el Patrón Oro en nuestro país, y que, eventualmente, sería reemplazado por los acuerdos de Bretton Woods.

Veremos algunos de los acontecimientos más importantes de esta época, tanto a nivel interno como externo, y que influyeron en la decisión de adoptar el Patrón Oro, y su eventual reemplazo por los acuerdos de Bretton Woods y sus instituciones.

El ensayo será presentado de manera cronológica, y pondrá énfasis en los aspectos, tanto, positivos como negativos, que en su momento generó la adopción de cada uno de estos Sistemas Monetarios Internacionales; mencionando, también, algunos de los ajustes que fue necesario ir implementado con cada nueva etapa.

El trabajo no pretende ser exhaustivo o profundo, puesto que analizar la economía de un país, por más corto que sea el periodo estudiado, no es tarea sencilla; pero sí trata de incluir los detalles relevantes y pertinentes que influyeron en la política económica del periodo en mención.

Antecedentes Históricos

Desde el momento de la Conquista del Valle Central, por parte de Juan de Caballón, en 1560, hasta la Independencia de la Corona Española, en 1821, y durante todo el periodo colonial, todas las decisiones monetarias venían de España.

España había implementado una reforma monetaria en 1497, y creado el duro, o pieza de ocho, misma que sería utilizada en las colonias de América a partir de 1535 siendo acuñada por la Casa de la Moneda, ubicada en la Ciudad de México, en una moneda que contenía 92% de plata pura1. Esta moneda sería conocida como peso, y llegaría a circular por todas las colonias, tanto americanas como europeas, ayudándose por otras Casas de la Moneda fundadas en otras ciudades coloniales. De esta manera, en un mismo territorio era posible encontrar monedas de plata acuñadas en distintas ciudades, y Costa Rica no fue la excepción. Durante el siglo XIX había en circulación en nuestro país monedas de Perú, Chile, Bolivia, México, Estados Unidos, Guatemala, Trinidad y Tobago, Cuba, España, Gran Bretaña y Colombia; así como libras esterlinas.

Con el tiempo, y sobre todo después de la Independencia, cada nuevo Estado fue emitiendo su propia moneda, en paridad con el peso español, conservando -en algunos casos- el nombre, mientras que en Venezuela, Bolivia, Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Paraguay, Honduras, Guatemala, Ecuador y Perú decidieron cambiarle de nombre.

En el caso específico de nuestro país, aunque siempre sí circularon monedas, al momento de la Independencia eran pocas, y estaban concentras en los grupos económicamente más fuertes, tales como el de los empleados de gobierno, el clero, los comerciantes, y los militares. De ésta manera, el resto de la población debía hacer uso del trueque y, eventualmente, el cacao para realizar operaciones monetarias y comerciales2. Esta situación se mantuvo hasta 1850.

En 1832 se inicia la producción y exportación de café a Europa; esto contribuye a que se dé un aumento de la monetización de la economía. Con la exportación de éste producto inicia la importación de mercaderías europeas, especialmente textiles, lo que genera la necesidad de sanear un poco la política monetaria existente; sin embargo, el gobierno no estaba interesado en hacerse cargo de esta tarea, por lo que decide dejarla en manos de los bancos privados que operaban en ese momento.

Recordemos que las tierras del Valle Central estaban divididas en pequeños lotes, llamados chacras, dedicados a la agricultura de subsistencia y a la producción para el núcleo familiar. Con el apogeo en las exportaciones del café, el gobierno entregó un gran número de lotes baldíos a propietarios que se comprometían a dedicar estos terrenos al cultivo del café. El resultado de esta repartición fue que los dueños de estos minifundios no pudieran costear el procesamiento y transporte del grano al no producir lo suficiente, por lo que las familias pudientes fueron quienes se hicieron cargo de estos procesos, llamados beneficios, quedándose, por consiguiente, con los excedentes de la exportación del café. Ante el deseo de colocar dichos excedentes a producir más ganancias, y buscando financiar las operaciones comerciales nacientes, surgen los bancos privados hacia 1863, siendo el Banco Anglo Costarricense el primero de ellos.

Esta nueva clase alta sería apoyada en sus intereses por el mismo Estado (Estado Patriarcal), el que gobernaría en beneficio suyo con proyectos tales como el desarrollo de la infraestructura vial (Valle Central – Limón y Puntarenas), legislación a favor, exención de impuestos, etc., es así como la élite burguesa (primario-exportadora, comercial- importadora, y financiera) buscó mantener el statu quo dentro del Estado Patriarcal a toda costa, incluso por la fuerza.

Adopción del Patrón Oro

Entre 1850 y 1870 había escasez de moneda en Costa Rica.

En 1858 se introduce el papel moneda, a cargo del Banco Nacional, y luego, en 1863, el Banco Anglo Costarricense se encargaría, también, de imprimirlo. La idea era desligar el valor de la moneda con respecto a su metal. El plan funcionó, puesto que para 1895 circulaba el doble de billetes que monedas. Esto contribuyó a liberar un poco la presión existente sobre la circulación y el valor de la moneda.

La concentración de capital sigue en manos de un pequeño grupo de familias pudientes, lo que genera cada vez más descontento entre la población. Así, en 1870 llega al poder el señor Tomás Guardia por medio de un golpe de Estado, quien pone fin al Estado Patriarcal mediante la adopción de una nueva Constitución que consolidaría el Estado Liberal. Sin embargo, la élite burguesa vio que el Estado Liberal los beneficiaba todavía más, por lo que de inmediato profesaron su apoyo a las iniciativas del señor Guardia.

Ante la necesidad de agilizar el transporte del café desde el Valle Central hasta el Puerto de Limón, el gobierno decide iniciar la construcción de un ferrocarril. Sin embargo, pronto se hizo evidente que este proyecto no iba a resultar tan sencillo como se esperaba.

Hasta este momento los ingresos del gobierno provenían en su gran mayoría de dos fuentes: los impuestos a las importaciones, y las ganancias generadas por empresas estatales (Fábrica Nacional de Licores). Específicamente, el 50% de los ingresos del gobierno provenían de los impuestos aduaneros. Esto significaba que, si se necesitaba aumentar los ingresos, el proceso a seguir era elevar los impuestos, lo que resultaba en bienes más caros para el consumidor.

El resultado fue que el gobierno debió reconocer su imposibilidad para costear la construcción del ferrocarril, por lo que decidió recurrir a un préstamo internacional. Dicho préstamo resultó en un endeudamiento externo masivo, puesto que la cantidad recibida al final de todo el proceso fue de solamente la tercera parte de lo originalmente solicitado al banco inglés. Ante la imposibilidad de acabar con el proyecto, el gobierno decide negociar con un empresario estadounidense de nombre Minor Keith, quien se hace cargo de completar la construcción del ferrocarril hasta Limón, a cambio de la concesión de tierras baldías en la zona del Caribe.

El señor Keith introduciría, al poco tiempo, el cultivo del banano a la provincia limonense, convirtiéndola en un verdadero enclave, puesto que su empresa, la United Fruit Company (UFCO), se hacía cargo de manera monopólica de la producción, transporte y exportación del banano, que llegó a ser el segundo producto de exportación de Costa Rica a principios del siglo XX.

Sin embargo, a nivel interno el gobierno no estaba percibiendo ningún tipo de ganancia de la exportación del banano. Aunque la producción era dirigida a nivel mundial, la mano de obra era asalariada, (aunque estos salarios sí eran más altos que en el resto del país), y en la mayoría de los casos, los salarios eran pagados en forma de bonos cambiables únicamente en los comisariatos de la bananera. La manera de aumentar la producción era por medio de la absorción de mano de obra en forma masiva, y expandiendo el área de cultivo, de manera que la UFCO acaparaba la zona caribeña del país casi en su totalidad. Además, el gobierno hacia lo propio por mantener contenta a la compañía, por lo que legislaba a su favor, imponiéndole, tras muchas luchas internas, un impuesto de $0.01 por cada racimo exportado, más la promesa de que no se le impondrían más impuestos durante un periodo de 20 años (1910- 1930). Esto, sumado a las pésimas condiciones laborales, daría como resultado el surgimiento del proletariado costarricense que, con el tiempo, fundaría el Partido Comunista en nuestro país.

El ingreso de la UFCO a Costa Rica significaría, también, la circulación de la nueva moneda estadounidense en nuestro territorio, el dólar.

Por la década de 1870, se da una expansión en la producción mundial de la plata, por lo que se da una depreciación en su valor con respecto al oro. Hasta este momento todavía existía un patrón bimetalista en Costa Rica, con un mayor número de monedas de plata en circulación, así como uno menos importante de oro. Recordemos que todavía existía una cierta escasez de monedas en general, y si agregamos el hecho de que con las exportaciones se estaba disminuyendo el número existente de las de plata, se produce una devaluación del peso con respecto a la libra esterlina –alcanzando un 220%, para 1898 (Ossa, F. 1952).

Además, muchas de las monedas de plata que circulaban dentro del territorio, y que provenían de otros países, eran falsificadas. Su composición había variado enormemente, y eran acuñadas por los falsificadores en cobre, metal, o mezclas de hierro y zinc.

Ante estas circunstancias, en 1896, el gobierno decide declarar fuera de curso las monedas extranjeras, y al igual que muchos países lo habían venido haciendo, decide imitar a Gran Bretaña, que desde 1848 había asumido el llamado Patrón Oro, promulgándose, el 24 de octubre de 1896, la nueva Ley de la Moneda, e implantando el nuevo Sistema Monetario en 1900. ¿Qué es el Patrón Oro?

A principios del siglo XIX, Inglaterra era el líder económico a nivel mundial. Gracias a la Revolución Industrial, y a su poderosa flota naval, había conseguido posicionarse como el más poderoso centro comercial y financiero del mundo.

El excedente económico era invertido en múltiples bancos que, a su vez, eran implantados no solo en las colonias inglesas, sino en toda América, constituyéndose en una fuerte y sólida red bancaria que contribuía al progreso del país.

En 1819 el Parlamento inglés aprueba la Resumption Act, que era una orden al Banco de Inglaterra de volver a cambiar papel moneda por oro a un tipo fijo, tal como se había venido haciendo antes de las Guerras Napoleónicas. Más tarde, en 1843, y por medio del Peel Act, el Banco de Inglaterra se reorganiza, dividiéndose en dos, donde uno de los departamentos queda a cargo de emitir billetes que estuvieran respaldados por lingotes o monedas de oro; esto permitió que la moneda pudiera ser utilizada en el exterior al no representar ningún riesgo. Con el tiempo Alemania, Japón y otros países deciden adoptar el llamado Patrón Oro, ligando sus monedas a dicho metal (Gómez, A. 2008).

Con el patrón Oro la primera responsabilidad de un banco central era preservar la paridad oficial entre su moneda y el oro; para mantener esta paridad, el banco central necesitaba una reserva adecuada de oro, el suficiente para respaldar todo billete y moneda circulante. Sin embargo, una de las dificultades iniciales precisamente estribaba en que algunos países tenían mucho oro, mientras que otros casi no tenían. Pero, por otro lado, el Patrón Oro poseía un poderoso mecanismo automático, que ayudó a equilibrar la balanza de pagos en los países que lo implementaban, y era el llamado “flujo de especie-precio”.

Hay que recordar que, para inicios del siglo XX, y gracias a la Revolución Industrial, específicamente gracias al cultivo, exportación y procesamiento de algodón en Estados Unidos, éste país había iniciado un periodo de expansión y desarrollo industrial y, sobre todo, económico, similar al vivido en Inglaterra; esto le permitió fortalecer el peso del dólar y convertirlo en una moneda fuerte.

En el caso concreto de Costa Rica, la United Fruit Company se había encargado de ingresar dólares en gran cantidad para que circular, de manera que nuestra economía, que ya de por sí era extremadamente dependiente de la internacional, se vio ahora ligada al dólar, aunque la relación con la libra esterlina seguía siendo muy fuerte.

Para 1902 tanto el café como el banano experimentan una fuerte alza en sus precios, y nuestro país experimenta una época de bonanza que es aprovechada por el gobierno para negociar tanto la deuda interna –incrementada a raíz de la construcción del ferrocarril, 20 años atrás, así como producto de la reforma monetaria realizada por Tomás Guardia, y donde se adoptó el Patrón Oro. ¿Por qué la construcción del ferrocarril? Porque este proyecto había iniciado como una empresa estatal. La bonanza cafetalera de la época permitió que muchos dueños de beneficios amasasen grandes cantidades de capital que necesitaban colocar, y fue así como se unieron para fundar el Banco Anglo, además de otros bancos privados, a los cuales el gobierno recurrió para financiar la construcción del ferrocarril-, como la deuda externa, que consistía en los préstamos solicitados a Inglaterra y Francia para intentar terminar la construcción del ferrocarril. Además, en 1910 la ciudad de Cartago es destruida por un terremoto, y el gobierno tramita préstamos con Francia para ayudar en su reconstrucción, así como el desarrollo de infraestructura pública, edificios, dar un impulso a la educación, y también consolidar y amortiguar un poco la deuda interna (Hidalgo, 2003).

Los diez primeros años del siglo XX fueron de gran inestabilidad económica dada la alta dependencia de las exportaciones del café que continuaba siendo el principal producto de exportación. Sin embargo, y pese a ello, sí se puede hablar de un crecimiento de la economía en forma sostenida, gracias a que el otro punto de ingresos del gobierno –los impuestos a las importaciones- siguió siendo fuerte y estable. Por supuesto que esto implicaba que, si el comercio exterior caía, también lo hacían los ingresos del gobierno, y las medidas que se tomaban, por lo tanto, consistían en recortar los gastos públicos, aprobar más impuestos, y rebajar los salarios.

La adopción del Patrón Oro en Costa Rica trajo consigo algunas ventajas, pero también desventajas.

Por ejemplo, una ventaja fue que llevó a que se estableciera una moneda nacional, única, basada en el oro, con lo cual se dejaba de depender de las monedas fuertes extranjeras, tales como el dólar y la libra esterlina.

También, y puesto que hasta este momento el Estado se rehusaba a asumir la responsabilidad de la política monetaria, se empieza a pensar en establecer mecanismos para extender créditos a los agricultores con menos riesgos. Esto sucedió porque –y he aquí una gran desventaja de la adopción del Patrón Oro- al momento de realizar la reforma monetaria, la recién establecida moneda, el colón, se sobrevalora en perjuicio de los deudores. El resultado es el abandono masivo de tierras y fincas, puesto que los dueños no pueden pagar los préstamos solicitados. Se produce, entonces, una quiebra de cafetaleros y comerciantes en todo el Valle Central.

  1. Guerra Mundial

En 1914 estalla la Primera Guerra Mundial, y de inmediato sus efectos en la economía mundial, y por supuesta nacional, se hacen sentir.

Caen los mercados de café y banano de forma acelerada, y con esto, disminuyen vertiginosamente los ingresos del gobierno; antes esta situación, los dueños de cuentas corrientes exigen convertir sus billetes en oro, que sigue siendo el único que mantiene su valor. El oro se evapora de los bancos privados. De esta manera, se reducen las reservas del metal, por lo que el gobierno declara la inconvertibilidad de los billetes emitidos en oro, y con esto queda suspendido el Patrón Oro.

El gobierno precisa de fondos, pero la banca comercial impone condiciones muy difíciles, por lo que se procede a utilizar la inconvertibilidad de los billetes para crear Bonos del Tesoro, con los cuales se establece el Banco Internacional de Costa Rica, en 1914, como institución de crédito emisora del Estado y poder, así, financiarse y sostener la economía nacional.

Con esta crisis sucede un cambio de liderazgo político, comercial y económico a nivel mundial. Gran Bretaña está sumergida en la guerra, y las demás economías, que hasta ahora dependían de los ingleses para comprar y vender, se vuelven hacia el mercado estadounidense, convirtiéndose así en el gran socio comercial mundial, y desde luego, de Costa Rica durante este periodo 1914-1918.

Dictadura Tinoco

La escasez de bienes, los altos costos de los mismos, las rebajas salariales -especialmente a los empleados públicos-, las propuestas de política tributaria –impuestos directos3-, etc.; provocaron que se diera un golpe de Estado contra Alfredo Gonzáles, por parte de Federico Tinoco, en 1917. Se mantiene en el poder hasta 1919.

Durante este tiempo, y debido a factores tales como la crisis mundial imperante –I Guerra Mundial-, así como la inexperiencia en el manejo de las finanzas por parte del militar, dieron como resultado que la economía nacional sufriera gravemente y se profundizara aun más la crisis.

Ante esta situación, Tinoco decidió emitir una gran cantidad de billetes entre los años 1917-1919, aumentando enormemente la inflación. Además, utilizó la inconvertibilidad de la moneda para hacer múltiples emisiones y financiar sus actividades, devaluándola todavía más en el proceso; pidió préstamos a bancos privados, aumentando con esto la deuda interna; elevó los precios, redujo las importaciones, y, en general, abusó del Banco Internacional de Costa Rica (BICR), con lo que se dio una desvalorización del colón y aumentó la deuda externa.

Estas malas decisiones causarían que la inflación se extendiera hasta 1920.

  1. Guerra Mundial

Después de la I Guerra Mundial cambia el balance de las potencias económicas. Gran Bretaña no es más acreedor, sino deudor, y Estados Unidos es ahora el acreedor más importante a nivel mundial.

Para 1921 la crisis ha terminado; la I Guerra Mundial y la crisis se han superado, se da un aumento del comercio, así como del consumo, y el gobierno ve una buena oportunidad para limpiar un poco la economía interna, e intenta revertir algo del daño causado por Tinoco, así que procede a retirar las emisiones viejas de billetes, aumenta el capital y las reservas, y se convierte en el nuevo ente crediticio agrícola y cafetalero del país.

En 1922 se instaura la tasa de cambio única, estableciéndose en ¢4.00 por $1.00, misma que se logra mantener hasta 1931. A la vez se le asigna al Banco Internacional la exclusividad de emisión de moneda. El Estado pasa, por fin, a tomar parte activa y más directa en las decisiones económicas del país, haciéndose cargo de las decisiones monetaria del Estado (León, J. 2014).

Es entonces cuando la recién fundada Caja de Conversión decide restablecer el Patrón Oro, pero utilizando la versión Patrón Oro-cambio, la cual consistía en permitir que los bancos centrales pudiesen mantener reservas en monedas duras (dólar, libra esterlina, etc.) y no exclusivamente en oro. Dichas monedas, en cambio, sí seguían teniendo el respaldo del oro, y, por lo tanto, sus bancos seguían en la obligación de mantener reservas suficientes del metal.

Entre 1922-1928 se da un superávit financiero gracias a las nuevas políticas monetarias del gobierno, dándose un aumento de más del 50% en los ingresos del gobierno. Esto se traduce en un desarrollo en áreas como la salud pública, la educación, obras públicas, agua potable, transporte vial, ferroviario y portuario, etc.

La importancia de mantener el equilibrio interno aumentó tras la II Guerra Mundial dada la inestabilidad económica del periodo de entre guerras. En 1924 se crea el Instituto Nacional de Seguros, y con él nace el crédito hipotecario, que consistía en poner propiedades a responder por préstamos a largo plazo; el problema era que las tierras estaban sobrevaloradas. Entre 19261928 el gobierno solicita préstamos extranjeros para reducir la deuda interna, y realizar obras de desarrollo. Estos ingresos son colocados muy rápido, lo que da una falsa sensación de auge económico (León, J. 2014).

También la bonanza post-guerra había generado recursos que fueron colocados en bancos privados, e invertidos en forma de crédito a la propiedad, que era la única fuente de inversión en ese momento. Esto provoca que los precios de las propiedades crezcan como la espuma, con lo cual aumenta, a su vez, la demanda por crédito.

Para 1928 se da una deflación de precios (estalla la burbuja), y se da un aumento del valor del dinero. Resultado: gran disminución del valor de las propiedades, siendo una situación sumamente negativa para los deudores, ya que, aunque la deuda valía lo mismo, los deudores ganaban menos porque los precios habían bajado. A esta deflación siguió otra quiebra masiva de agricultores, fincas y cafetales, y se puso fin al Crédito Hipotecario.

Este era el panorama imperante en el ámbito económico en Costa Rica cuando, en 1929, cayó el mercado bursátil.

Crisis de 1929

La crisis económica mundial de 1929 coincidió, en nuestro país, con una crisis económica interna. Después que cae el valor de las propiedades, se restringe el crédito en un 50%; los acreedores intentan cobrar los préstamos, hay escasez de circulante, el gobierno decide aumentar los impuestos y endeudarse más debido a que los ingresos habían disminuido drásticamente, pues seguían proviniendo de los impuestos a las importaciones, mayormente.

En 1931 se desvaloriza la moneda, caen las entradas de divisas por concepto de exportaciones y se decide cerrar la Caja de Conversión, para ser reabierta como Junta de Control de Cambio y Exportaciones, en 1932, esta vez adscrita al BICR.

Ante el panorama mundial se hacía difícil mantener el tipo de cambio fijo. No será sino hasta 1935 que el colón se estabilice, pero con un 50% más del valor que tenía en 1921.

En 1932, ante la ausencia de crédito de Alemania y Estados Unidos, el Estado, usando el BICR asume el impulso al café: arrienda los beneficios –para mantener la exportación de café a flote-, con lo cual se convierte en exportador directo; también, asume funciones crediticias, y se hace cargo del crédito hipotecario. Cuatro años después, deciden reestructurar el BICR, llamándose en adelante Banco Nacional de Costa Rica. Básicamente, se le asignaron tres grandes funciones: comercial, hipotecario y emisor. Del último saldría el BCCR (Hidalgo, 2003).

En 1936 se propone otra reforma monetaria basada en un nuevo concepto de papel moneda, no respaldado en el oro o el dólar, sino en las transacciones realizadas; sin embargo, la propuesta no prosperó debido a la desconfianza general. Es por esta época, y usando este proyecto como inspiración, que se instaura la medición del índice de precios al por mayor (consumo e inversión) y otro para el costo de vida de la clase obrera, con el fin de entender, reflejar y ajustar el valor de la moneda en términos de su poder adquisitivo.

A nivel mundial, y tras finalizar la II Guerra Mundial, los países contrajeron sus economías, disminuyendo las importaciones y manteniendo la demanda interna.

El equilibrio interno y externo se buscaba por medio del aislamiento internacional. Pero esto solo empeoró las cosas y disminuyó las posibilidades de recuperación.

Todos los países hubiesen estado en una situación económica mucho mejor en un mundo con comercio internacional más libre, suponiendo que la cooperación internacional hubiese permitido que cada país preservara su equilibrio externo y su estabilidad financiera, sin sacrificar los objetivos internos de su política. Con esto en mente se diseñó Bretton Woods.

Bretton Woods

Para 1940 el gasto público (educación, infraestructura) continuó, pero no había suficientes ingresos tras el conflicto bélico. El gobierno procede a solicitar más préstamos, y se hace evidente la debilidad del BNCR para imponer políticas monetarias y fiscales eficientes. Se implanta una política intervencionista, concediéndole más poder al BNCR, regulando los precios del café, tabaco y caña; desarrollo de una política crediticia y de la industria, se crea la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), se lleva a cabo la expropiación a alemanes, la aceptación de entrada de capital de Estados Unidos, y una política de infraestructuras.

En 1944, tras finalizar la II Guerra Mundial, se reúnen en la ciudad de Bretton Woods, NH, 44 países, con la idea de diseñar un sistema monetario internacional que pudiese llegar a promover el pleno empleo y la estabilidad de los precios, a la vez que permitiera a cada país conseguir el equilibrio externo, sin imponer restricciones al comercio internacional.

De los acuerdos de Bretton Woods surgen el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM). Básicamente lo que se buscaba era evitar la inestabilidad financiera, así como del nivel de precios, para que no se repitiera la situación del periodo de entreguerras. Se quería implantar una mezcla de disciplina y flexibilidad, por medio de tipos de cambio fijos respecto del dólar, y del dólar con el oro. Se fijó el precio del oro en $35.00 por onza (Cetré, M. 1994).

Hay que recordar que después del periodo de entreguerras se creía que los tipos de cambio flotantes causaban inestabilidad especulativa, y que el desempleo impedía que se mantuviera el libre comercio y el tipo fijo (Cetré, M. 1994).

El FMI prestaba dinero en épocas de déficit en la cuenta corriente, y en las ocasiones en que un ajuste monetario o fiscal afectara el empleo. Cada miembro aportaba una cuota en moneda local, y el equivalente a la cuarta parte de esta debía ser en oro. Había también las paridades ajustables, que era un permiso que el FMI daba a un país para devaluar o sobrevalorar su moneda, a fin de no afectar su cuenta corriente, y, por ende, la economía mundial. La única moneda que tenía prohibido hacer esto era el dólar.

Uno de los requisitos de los acuerdos de Bretton Woods era la Convertibilidad; esto quiere decir que una moneda puede ser usada en transacciones internacionales por cualquiera. Se pidió, entonces, la convertibilidad de las transacciones de cuenta corriente, pues se creía que con eso se facilitaría el libre comercio.

En Costa Rica, el gobierno procede a contratar los servicios del asesor Robert Triffin, un funcionario de la Federal Reserve para que ayudara a diseñar la reforma monetaria requerida por Bretton Woods, y en 1947 se fija la paridad del colón en relación al oro, lo que era un requerimiento del FMI (Hidalgo, 2003).

Aquí se percibe una de las primeras señales positivas de la adhesión a Bretton Woods: se empiezan a analizar todos los componentes de la balanza de pagos, en su totalidad, no solo de la cuenta corriente (exportaciones e importaciones), organizando, así, la contabilidad nacional.

Imposiciones crediticias del FMI

Como se vio anteriormente, el papel del Fondo Monetario Internacional era proveer de créditos a corto plazo a los países miembros, a fin de estabilizar sus balanzas de pagos, para no afectar al resto de las economías. Las principales funciones de esta institución se definieron como4:

  1. Asegurar la estabilidad de la moneda por medio de una oficina de cambios que permite cambiar una moneda por otra. No es que cada país tenga su cuenta en el Fondo, sino que será el Fondo el que se hará abrir una cuenta en cada banco central, en su propia moneda. Por ello no hace falta definir una nueva unidad de cuenta.

  2. Concesión de créditos. Dicho crédito será limitado en el tiempo y depende de la participación atribuida a cada Estado miembro. Esta participación, que debe ser objeto de un pago previo, se fija en función de criterios relacionados con el peso económico y financiero de cada país en la medida en que dependen de su comercio exterior. Se debe ajustar periódicamente, no de forma automática sino tras el acuerdo entre los países miembros.

  3. Facilitar los ajustes. Los países que soliciten un crédito deben aceptar ciertas condiciones. Deben tomar medidas que sean susceptibles de reducir el déficit de su balanza de pagos. Sin embargo, no se prevé nada para los países excedentarios que no necesitan de créditos. No existe ninguna simetría en los ajustes. Un mecanismo más o menos automático es reemplazado por una vigilancia que debe ejercer el Fondo, y que será mucho más fácil de asegurar con respecto a ciertos países.

La necesidad de acceder a estos créditos, y habiéndose el Estado comprometido a cumplir los requisitos, inicia un periodo de reforma monetaria y fiscal, pero para 1948 estalla la Guerra Civil en nuestro país; pasada ésta, una Junta de Gobierno se encarga de organizar la administración pública, implementando medidas que buscaban reformar la economía nacional. La más relevante de las medidas adoptadas por la Junta de Gobierno fue la nacionalización de los cuatro bancos privados del país (Banco Nacional de Costa Rica, Banco Anglo Costarricense, Banco de Costa Rica, Banco Crédito Agrícola de Cartago). La idea era poder controlar las cuentas corrientes y de ahorro, para poder poner a disposición de los agricultores y la industria el crédito existente.

La Junta empieza a encaminar la economía costarricense hacia un desarrollo industrial y económico, impulsa el nacimiento de nuevas industrias y áreas de producción y exportación, así como al nacimiento de pequeñas y medianas empresas y, junto con algunas de las iniciativas de la Administración Calderón Guardia, proveen de protección al trabajador y un Estado de bienestar en general, todo esto muy de la mano del modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones.

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional básicamente se diferenciaron uno del otro en cuanto a las actividades financieras que cada uno cubría, por el tipo de problemas que cada uno abordaba, así como por las condiciones de financiamiento que cada cual imponía. Así, el Banco Mundial estaba dirigido a cubrir las necesidades de préstamos a largo plazo, y se enfocaba en la modernización de la planta industrial, así como se interesaba en políticas de estabilización y saneamiento fiscal, monetario, salarial y de comercio exterior para atraer el ahorro externo y fomentar el interno; sin embargo, esto lo que logró fue acentuar la internacionalización y los monopolios extranjeros en los países en vías de desarrollo, como sería el caso de Costa Rica. Por su parte, el FMI se encargaba de los préstamos a corto plazo, particularmente se enfocaba en los desbalances temporales de las Balanzas de Pagos (Cetré, M. 1994).

Algunos de los problemas más comunes a partir de las exigencias crediticias de las instituciones de Bretton Woods, y que valga la aclaración, no fueron únicas de Costa Rica, fueron:

Conclusión

Queda claro, después de hacer esta investigación en lo referente a la economía costarricense y su manejo, que no hemos sabido enfrentar las crisis económicas, ni aprovechar las épocas de bonanza.

En un principio la inexperiencia administrativa nos llevó a cometer muchos errores pues no teníamos definidas políticas económicas eficientes, y aquellas que adoptamos no estaban diseñadas para nuestras necesidades. Se dio un cambio brusco después de la Independencia, cuando el liberarnos del control español, nos permitió abrirnos al comercio internacional, y empezar a intercambiar con otras economías. Luego, la adopción del Patrón Oro nos permitió integrarnos, plenamente, al flujo de la economía mundial, nos abrió las puertas a nuevos mercados y socios comerciales y financieros, pero también nos sumergió en el ciclo de la inestabilidad económica que significaba amarrar nuestra moneda a una extranjera, un arma de doble filo, dada la estrecha dependencia económica y comercial que teníamos con respecto a la de Gran Bretaña.

Después de la I Guerra Mundial, simplemente cambiaríamos de socio, de Gran Bretaña a Estados Unidos, pero sin mejorar nuestra posición.

En todas estas décadas, sin embargo, no supimos desarrollar un sistema que nos permitiera cierto espacio de movilidad, para que nuestra economía no estuviese tan atada y dependiente de las internacionales; no hubo la visión necesaria para diversificar la economía, y desarrollar varias áreas que nos generaran ingresos; sino que nos mantuvimos fieles al mismo sistema de bicultivo, con gobiernos dependientes de los impuestos, y apoyándose en los impuestos a las importaciones, sobre todo, cuando era necesario elevar las entradas.

No sería sino hasta la década de los 40 cuando se gestarían cambios, tanto internos como externos, que llevaron a los dirigentes a implementar medidas y cambios, buscando agilizar la economía, diversificarla, y modernizarla, de acuerdo con las necesidades mundiales; nos integramos a la economía mundial ya no solo por medio de la agricultura, sino también la industria; experimentamos con nuevos mercados, nuevos productos, y como resultado, debimos ajustarnos a las políticas económicas y monetarias mundiales para poder subsistir.

El proceso de globalización del que pasamos a formar parte nos llevó –a veces a la fuerza- a adoptar cambios, como en su momento fue la adopción de los acuerdos de Bretton Woods, que permitieron a Costa Rica desarrollar una economía más industrializada, aunque también el tener que adaptarse a requisitos para los que no estaba lista.

En Costa Rica aún tenemos mucho que aprender -y que mejorar- en materia de políticas económicas, monetarias y fiscales. El ser una economía pequeña y abierta, dependiente de las más desarrolladas, mantiene al país en cierta posición de desventaja; si bien es cierto que el fenómeno de la globalización ha significado un aumento en las relaciones comerciales a nivel mundial, y entre economías de todos los tamaños -lo cual no es para nada un aspecto negativo-, no es sino hasta ahora –y muy probablemente a raíz del mismo fenómeno- que estamos tomando iniciativas y explorando campos que nos permiten diversificar, no solo nuestros socios comerciales, sino también los bienes y servicios que nos permitan una mejor posición dentro de esta red global, e incluso, hasta cierto espacio para maniobrar.

Bibliografía

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* Bachiller en Historia, Universidad Autónoma de Centro América; prepara sus Pruebas de Grado para obtener el Bachillerato en Relaciones Internacionales en la misma Universidad. caro324reds@hotmail.com

1 El nombre ‘peso’ proviene de la anterior costumbre de pagar en plata usando su peso, por lo cual era necesario cargar una balanza cuando fuese necesario pagar algún bien o servicio. Puesto que se siguió utilizando el mismo material para crear las monedas, el nombre ‘peso’ fue trasladado al nuevo medio de pago.

2 Para 1709 la paridad del cacao con el peso español era de 1:2.

3 La administración González Flores fue incapaz de conseguir la aprobación de estos impuestos, puesto que incluía impuestos a la renta, y un mayor control en la recolección tributaria.

4 Lelart, M. (1996).